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El Fin de la Década y la Gran Mutación de 2020

Celisa Beranger

(Palestra en el XXXIV Congreso Ibérico de Astrología – 24/06/2017 – Madrid)

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Las marcas de la década

La cuadratura creciente Urano/Plutón, con sus siete aspectos exactos entre 2012 y 2015, es sin duda la gran marca de la década. Hasta el 2020 continuaremos viviendo las consecuencias de esta tensión: crisis económica, conflictos armados, extremismo, terrorismo, desastres naturales y muchas anormalidades.

En 2015 y 2016, la cuadratura decreciente Saturno/Neptuno expuso la inconsistencia de las organizaciones y regímenes, que se manifestó en escándalos, llevando al colapso y desmoralizando a autoridades y líderes ineficaces y sin integridad. Como consecuencia, desilusión, desánimo y pesimismo colectivo.  

De cualquier manera, hasta el final de la década, ni la economía ni los mercados volverán a crecer como antes del inicio de la crisis. El cuadro político tampoco será alentador, pero tal vez podamos constatar un cierto movimiento de reanudación.

2017- La fuerza de Saturno

Sin embargo, en 2017 la fuerza de Saturno promoverá un cierto aliento.

La fuerza de este planeta puede encontrarse, en primer lugar, en su paso por el punto de proyección del Centro de la Galaxia en la Eclíptica, aproximadamente en 27º de Sagitario. Simbólicamente, este punto corresponde a la conciencia colectiva, por lo tanto, cuando un planeta lento pasa por ese punto siempre es relevante porque sus significados se impregnan en la humanidad.  En el caso de Saturno podrá llevar a un gradual retorno de los valores que éste representa: integridad, honestidad, honra, confiabilidad, recompensa por el esfuerzo y disciplina, economía y también el retorno de reglas y leyes.  Además, este posicionamiento podrá ocasionar la revisión de sistemas de gobierno en muchos países.   

En segundo lugar, podemos considerar el trígono decreciente Saturno/Urano, el último de los tres aspectos ocurrirá el 11 de noviembre, en 25º 38’ de Sagitario, por lo tanto, muy cerca del Centro de la Galaxia. Conjugado con un sextil a Júpiter, el trígono propició una salida para la cuadratura T formada por Júpiter, con la cuadratura Urano/Plutón, que trajo nuevamente la manifestación del aspecto separativo, especialmente en términos de movimiento de masas contra lo establecido, revueltas contra gobernantes con el fin de quitarlos de sus cargos (como fue el caso de la Presidenta de Corea del Sur), y también terrorismo (como los atentados en Londres, San Petersburg, Estocolmo y Paris en el período de mayor aproximación). De la misma forma, la presencia de la figura en la carta del Equinoccio de Aries de 2017, podrá extender su actuación hasta el Equinoccio de Aries de 2018.

Independientemente de la cuadratura T, el papel de Saturno en el trígono con Urano es concretar las innovaciones de Urano, posibilitando la búsqueda de nuevos caminos, utilizando planeamiento y esfuerzo. Saturno procura un término medio a través del compromiso y la negociación, posibilitando diálogo y entendimiento entre posiciones conservadoras y progresistas.  

Sin embargo, considerando que desde 2010 los cuatro ciclos de Saturno con los demás lentos están en una fase decreciente, el potencial de avance e innovación no será grande. Los cambios políticos y sociales son mejor construidos y fundamentados cuando los planetas lentos cierran sus fases decrecientes y, formando nuevas conjunciones, dan inicio a nuevos ciclos.  En especial los sociales, Júpiter y Saturno.

Además de Saturno, Júpiter, a partir de la última oposición con Urano – 28 de septiembre en 27º22’ Libra – también pasará a tener sus cuatro ciclos decrecientes.  De allí, como veremos más adelante, la importancia de la nueva conjunción Júpiter/Saturno en 2020.

Por lo tanto, hasta el 2020, el viejo orden continuará deteriorándose y el sentido de frustración y desaliento, promovido por los dos años de cuadratura Saturno/Neptuno, podrá aumentar. De todas maneras, la demanda por cambios necesarios continuará creciendo, en especial a partir de la entrada de Saturno en Capricornio, el día 20 de diciembre, un día antes del Solsticio. Esa entrada tornará a ese Solsticio más relevante y marcará el año civil del 2018 con la conjunción Sol/Saturno (presidentes, primero-ministro y otras autoridades políticas reafirmaren poder por actitudes integras y dignas). Hasta finales del 2020, Saturno recorrerá su signo de regencia y sus significados estarán fortalecidos.

Otra condición apoya a Saturno. Desde el 2008 en Capricornio, Plutón viene exponiendo disfunciones y corrupciones de gobiernos, bancos y grandes empresas, problemas climáticos, consumo descontrolado y potencial de escasez. Ahora, en la segunda mitad del signo, comienza a darse la eliminación de lo malo para posibilitar la regeneración.

Veremos más adelante que Saturno y Plutón formarán una nueva conjunción en el 2020, comenzando así un nuevo ciclo.

Los ciclos planetarios

La Astrología Mundana tiene como una de sus bases principales los diez ciclos formados entre los cinco planetas lentos. Los ciclos se desarrollan a través de los aspectos que los planetas, dos a dos, forman entre sí.

Hasta el 2020 no habrá ningún aspecto de la relevancia que tiene la cuadratura Urano/Plutón o aun de la cuadratura Saturno/Neptuno. Sin embargo, los ciclos que se desarrollaran en los próximos dos años y medio podrán contribuir con sus significados para las marcas que dejó la cuadratura Urano/Plutón. En especial el activismo en dimensiones de la justicia social, ganó impulso con el aumento del apoyo por parte de la población, con el fin de que la sociedad siga un camino que sea mejor para muchos en lugar del beneficio de unos pocos.

En el 2017, la oposición Júpiter/Urano y la cuadratura Júpiter/Plutón promovieron la manifestación de la cuadratura separativa Urano/Plutón.  Júpiter y Urano propician revueltas a favor de cambios sin preocupación alguna de si serán aceptadas o si funcionaran. La intolerancia, radicalismo y extremismo, con audacia y riesgo incentivan el activismo social en todos los niveles. En cuanto a Júpiter con Plutón la tendencia es a la exacerbación de poder en todos los niveles, sin respetar las leyes (la demonstración de fuerza de Venezuela, Estados Unidos de América y Corea del Norte). Esta cuadratura es muy peligrosa en los tiempos actuales porque incentiva el fanatismo y terrorismo.

Movimiento de los ciclos planetarios

De los diez ciclos, tres están crecientes: Urano/Neptuno, Urano/Plutón y Neptuno/Plutón. Sólo el primero se desarrollará por el aspecto de semicuadratura. El ciclo Júpiter/Urano se encuentra en la culminación, pero de aquí a fin de año entrará en la fase decreciente. Por lo tanto, seis ciclos están decrecientes y a partir de septiembre serán siete.

Júpiter/Saturno en el sextil, pasará por la semicuadratura y en el 2020 iniciará un importante nuevo ciclo.
Júpiter/Urano en oposición, el último aspecto exacto será el 28 de septiembre en 27º22’ de Libra, y pasará por la sesquicuadratura y trígono.
Júpiter/Neptuno camina hacia la sesquicuadratura, y pasará por el trígono y la cuadratura.
Júpiter/Plutón en la cuadratura formará el último aspecto exacto el 04 de agosto, pasará por el sextil y la semicuadratura. En el 2020 iniciará un nuevo ciclo.
Saturno/Urano está en el trígono decreciente.
Saturno/Neptuno llegará al sextil.  
Saturno/Plutón en 2020 comenzará un nuevo ciclo.

La predominancia de ciclos decrecientes lleva a la caída del índice cíclico, propuesto por el francés André Barbault. Este índice es calculado en función de la distancia entre los planetas lentos. Esta caída viene acentuándose desde el 2015 y alcanzará el nivel más bajo en el 2020. Esa acentuada baja del índice indica crisis para la humanidad.

 

Vamos a abordar el desarrollo del ciclo Urano/Neptuno que en mayo del 2017 comenzó la semicuadratura y que se desarrollará en cinco aspectos exactos hasta el 2019.

11/08/2017 – 28º30’ Aries/Piscis
07/10/2017 – 27º02’ Aries/Piscis
16/06/2018 – 01º29’ Tauro/Piscis
15/12/2018 – 28º49’ Aries/Piscis
02/05/2019 – 03º03’ Tauro/Piscis

Este ciclo, tiene una duración de 171 o 172 años y representa al idealismo en relación a la sociedad, en el sentido de invenciones y descubrimientos. Tuvo inicio en 1993 con tres conjunciones en Capricornio: 02/02 en 19º34’, 20/08 en 18º48’ y 24/10 en 18º33’.

En todos los ciclos en la conjunción nace una idea y hay urgencia por manifestarla. La fase siguiente, semicuadratura, comparada al ciclo Sol/Luna, puede llamarse creciente. En esta segunda fase, la idea es puesta a prueba en el sentido de la capacidad de emplearse con sabiduría. Los problemas hasta entonces ignorados adquieren fuerza y provocan reacciones, de modo a resolverlos para que la idea pueda mantenerse. En general, hay algunas alteraciones.

La magia de la tecnología surgió en la conjunción y comenzó a revolucionar el mundo a partir de las conjunciones de Júpiter con Urano y Neptuno en 1997 y 1998, especialmente en lo que se refiere a internet.

Después de internet vinieron los “smartphones”, la tela plana para televisores y monitores de computadores, los “tablets”, etc. Cada vez más la tecnología está presente en la vida humana y este cambio ocurrió muy rápido si lo comparamos con la vida en la segunda mitad del siglo XX.

La tecnología de las usinas nucleares provocó problemas, como el caso de Fukushima en el terremoto y tsunami del 11 de marzo del 2011. La tecnología también promovió la proliferación de armamentos, particularmente en lo que se refiere al actual stock de ojivas nucleares.  

La utilización indebida de la tecnología, para invadir “sites” y obtener informaciones, ya causó muchos problemas. Así como el mal uso de las redes sociales.

Sin duda, en la fase creciente del ciclo, la libertad de internet podrá verse amenazada. En función de cuestiones de seguridad, diversos países procurarán buscar medios para establecer un control. Y por esas mismas razones de seguridad, los gobiernos buscarán medios para acceder a secretos considerados amenazadores.

Por lo tanto, en la semicuadratura será testeada la capacidad de la humanidad de emplear la tecnología con sabiduría.

El 12 de mayo tuvimos una gran invasión a la privacidad de las computadoras de grandes empresas. Más de 90 países fueron afectados.

Otra condición que ya está fuerte es la utilización de marihuana. En especial su liberación como medicamento.

Además de la entrada de Saturno en Capricornio, el final del 2017 estará marcado por el comienzo del trígono decreciente Júpiter/Neptuno que sigue en 2018, en Escorpio/Piscis.

03 de diciembre 2017 – 11º30’
25 de mayo de 2018 – 16º20’
19 agosto del 2018 – 15º36’

Este es un ciclo idealista, ideológico y humanitario, y el trígono promueve mayores esperanzas para una mejora de las condiciones.

Otros eventos celestes

Eclipse total del Sol – 21 de agosto 2017

Apuntamos como relevante el Eclipse que coloca su sombra sobre los Estados Unidos, indicando cambios dramáticos para ese país. Sean políticos, climáticos u otros que afectarán a la población, una vez que el grado del eclipse, 28 de Leo, haga oposición a la Luna, en 27º de Acuario, de la carta denominada “Sibly” (04/07/1776 – 17:10H – Philadelphia – Pennsylvania). La amenaza será interna o externa, considerando que la carta del eclipse tiene un énfasis en la casa nueve.

 

Donald Trump nació en un eclipse lunar. Su Sol hace conjunción con el Marte de los Estados Unidos y su Luna, una oposición. En la carta del eclipse el tránsito de Saturno estará tensionando estas posiciones.  

El Marte ascendente del Presidente Donald Trump (14/06/1946 – 10:54h – Jamaica – NY) hace oposición a la Luna de los Estados Unidos, por lo tanto el eclipse será en conjunción a su Marte y Ascendente.

Según la Astrología, el eclipse participa de la serie de Saros 1 norte. El último eclipse de esta serie ocurrió el 11 de agosto de 1999 y su sombra cubrió a Europa. Hubo terremotos en Grecia y en Turquía y a fin de año fuertes tempestades en los países recorridos por el camino de la sombra.

Otra cuestión está relacionada a la posible caída de uno o más líderes, porque a pesar que el grado del eclipse haga trígono con Urano, la proximidad de la estrella Regulus podrá afectarlos.

Plutón en el propio Nodo Sur

Nodos son los puntos de encuentro del plano de la órbita del planeta con la Eclíptica. La astrología individual utiliza apenas los nodos de la Luna, pero la mundial considera los nodos de todos los planetas.

En el 2018 Plutón alcanzará su propio Nodo Sur, en 20º21’ de Cáncer y lo movilizará hasta el 2019.  

 

Esta condición fortalecerá a Plutón en el sentido de la urgencia por la transformación. En esta ocasión los desafíos de la humanidad estarán aún más enfatizados, en especial, en relación a los límites del consumo descontrolado y la posible escasez, bien sea de energía, agua, tierra u otros recursos.

Desafortunadamente, en los últimos nueve años, tiempo de Plutón en el signo de Capricornio, el consumo no fue organizado ni controlado como debería haberlo sido.

En abril del 2018, Marte en Capricornio hará conjunción con Plutón y su Nodo Sur. Posteriormente, el 13 de julio, el Eclipse Parcial del Sol en 20°41’ de Cáncer hará oposición a Plutón en 20º de Capricornio y movilizará el encuentro del planeta con su Nodo.

Movimientos de los planetas lentos hasta el 2020

Júpiter recorre Libra, Escorpión y Sagitario, hasta entrar en Capricornio el 2 de diciembre del 2019.

El 8 de noviembre del 2018, Júpiter entrará en Sagitario y permanecerá hasta el 2 de diciembre del 2019, y como Saturno, estará recorriendo su signo de regencia. En noviembre, alcanzará el Centro de la Galaxia. Será un pasaje rápido, pero podrá impregnar a la humanidad con la búsqueda de expansión.

Saturno entrará en Capricornio el 20 de diciembre del 2017. En enero del 2020 alcanzará el grado 24.

Urano entrará en Tauro el 15 de mayo del 2018, regresará a Aries el 06 de noviembre y el 06 de marzo del 2019, entrará a recorrer Tauro.

Neptuno alcanzará el grado 20 de Piscis en marzo del 2020.

Plutón alcanzará 24º de Capricornio en marzo del 2020.

Otros Eclipses

A partir del eclipse de julio del 2018, hasta julio del 2020, los eclipses solares estarán en el eje Capricornio/Cáncer.

El 26 de diciembre del 2019 habrá un eclipse anular de Sol, en 04º de Capricornio. El eclipse estará en conjunción con Júpiter en 05º y hará trígono con Urano en 02º de Tauro. Saturno en 20º y Plutón en 22º de Capricornio ya estarán en conjunción. Por lo tanto, el eclipse presenta un “stellium” en el signo de Capricornio.

 

La Gran Mutación del 2020

La conjugación de diversas condiciones torna el año 2020 extremamente relevante en términos astrológicos.

Citamos antes que en este año el índice cíclico alcanzará el punto más bajo del siglo XXI. Siete de los diez ciclos estarán descendentes, tres cierran sus ciclos y comienzan nuevos. La caída del índice promueve la aproximación de los cinco planetas lentos. En 2020 estarán dentro de un arco de menos de 100º, mientras que actualmente este arco es de 194º. El índice cíclico muy bajo y la reducción del arco indican turbulencias y crisis que llevan a grandes cambios.

El año 2020 comienza sobre los efectos del Eclipse Anular de Sol del 26 de diciembre, en 04º de Capricornio. El stellium del eclipse permanecerá en enero con la presencia de Mercurio.

Entre el 16 de febrero y el 29 de marzo, Marte recorrerá Capricornio, por lo tanto, una vez más, el stellium estará presente. En este período serán cuatro planetas exteriores. Marte, el más rápido, movilizará el encuentro de los lentos, Júpiter, Saturno y Plutón. El ingreso en Aries ocurrirá dentro del período y el stellium marcará el año astrológico.

La fuerte presencia en Capricornio acentúa los principios del signo: delimitación, integridad, responsabilidad y organización, apuntando también a la política y sus instituciones, las estructuras sociales y geológicas, además de los recursos naturales. Estarán en pauta cuestiones de gobierno y poder, dentro de un contexto de actividad, una vez que estará presente un fuerte clima cardinal.

Es importante considerar que Júpiter, Saturno y Plutón estarán en orbe de conjunción. Saturno y Plutón harán una única conjunción exacta el día 12 de enero en 22º46’. Júpiter y Plutón forman tres conjunciones: el 05 de abril en 24º53’, el 30 de junio en 24º06’ y el 12 de noviembre en 22º52’. Es interesante observar que la última de las tres conjunciones Júpiter/Plutón ocurre en el grado de la única conjunción Saturno/Plutón. El encuentro de estos tres planetas en Capricornio, puede ser considerado como una conjunción tríplice.

Las conjunciones tríplices son fuertes y significativas porque los tres ciclos comienzan casi simultáneamente y pueden mesclar sus potenciales.

Podemos citar las últimas conjunciones de esta naturaleza:

1989 – Saturno, Urano y Neptuno también en Capricornio, promovieron un cambio radical en el cuadro político mundial. Las dos “Alemanias” se unieron, pero la Unión Soviética se disolvió dando origen a nuevos países.

1997 – 1998 – la tríplice conjunción Júpiter, Urano y Neptuno, entre Capricornio y Acuario, promovió un importante cambio social en el sentido del progreso. Fue ocasionado, principalmente, por la revolución de la informática. La conexión con internet posibilitó la entrada individual en un contexto colectivo mundial.

La última tríplice conjunción Júpiter/Saturno y Plutón, en Tauro, fue en 1146 – 1147, en plena ocasión de la Segunda Cruzada. Se puede hablar de enfrentamiento entre potencias europeas y asiáticas.

De cualquier manera, aisladamente, los nuevos ciclos, Saturno/Plutón, Júpiter/Plutón y Júpiter/Saturno, son importantes. Destaque especial para Saturno, en su domicilio

Ciclo Saturno/Plutón

El ciclo dura entre 33 y 37 años, la variación de tiempo depende del movimiento, irregular, de Plutón. Este es un ciclo de restructuración política y económica a través de medidas duras y restrictivas.

El nuevo ciclo indica cambios en la estructura política mundial y en la redistribución de poder, con vistas a la rectificación de errores y abusos. También está relacionado con la economía y un nuevo comienzo puede indicar cambios para la cuestión de los déficits, especialmente por parte de los gobiernos, para que se solucione y la retracción económica llegue a su fin. Por lo tanto, deberán ocurrir cambios en el sistema fiscal y bancario. Sin embargo, al comienzo del ciclo la economía se presentará como problemática, con tendencia represiva, como ocurrió en el comienzo del último ciclo, iniciado en 1982. El comienzo de este último marcó la escalada de la guerra fría Estados Unidos x Rusia, durante el gobierno del presidente americano Ronald Reagan.

Precisamos recordar que en la culminación del ciclo Saturno/Plutón empezado en 1982, la oposición del 2001, ocurrió el ataque a las Torres Gemelas en New York y al Pentágono en Washington.

El ciclo Saturno/Plutón reverbera en China y éste tendrá como refuerzo la conjunción con de Júpiter de China Nacionalista, en 22º35’ (01/10/1949 – 15:15h – Peking). El nuevo ciclo podrá promover una retracción económica.

Ciclo Júpiter/Plutón

El ciclo Júpiter/Plutón dura 12 años. Una nueva conjunción indica una renovación política y social, en procura del crecimiento. Para ello, leyes deberán ser reformadas. El ciclo también tiene impacto sobre la economía procurando su crecimiento.

Con el nuevo ciclo Saturno/Plutón, casi simultáneo, no deberá haber una  tendencia a los excesos financieros, del último ciclo Júpiter/Plutón iniciado en diciembre del 2007, en 28º de Sagitario (que llevaron a los grandes déficits), porque el nuevo ciclo ocurre en Capricornio, en presencia de Saturno. Los excesos del último ciclo fueron considerados como detonadores de la crisis que explotó en el 2008.

Observación: Entre septiembre y noviembre del 2020, Marte retrógrado en Aries, activará por cuadratura los dos nuevos ciclos, Saturno/Plutón y Júpiter/Plutón, pudiendo promover conflictos políticos.

Ciclo Júpiter/Saturno

Una condición extremadamente relevante a fin del 2020, es una nueva conjunción Júpiter/Saturno. La nueva conjunción es muy especial porque promueve un cambio de elemento, por eso es denominada conjunción de mutación o la “Gran Mutación”.

Descubierto por los astrólogos de la antigüedad, el ciclo completo de conjunciones en los cuatro elementos, denominado “Gran Ciclo”, tiene una duración de unos 800 años, por lo tanto el conjunto de conjunciones de los “sociales” Júpiter y Saturno, denominados “Cronocratores” (o marcadores del tiempo), constituye el más largo de los ciclos planetarios, una vez que el ciclo Neptuno/Plutón dura 493 años.

Toda sociedad, gobierno y empresa precisa un equilibrio entre la expansión de Júpiter y el embasamiento de Saturno. Por este motivo, ese gran ciclo Júpiter/Saturno es considerado un “paño de fondo” en términos sociales, políticos y económicos.

El ciclo de mutación de elemento promete cambios profundos, un cambio de paradigma para la humanidad, o mejor, un nuevo orden en términos sociales, económicos y políticos.

El ciclo actual, por el momento en el sextil, se cerrará en 2020 concluyendo una etapa de conjunciones en el elemento Tierra, iniciado en 1842. Por lo tanto fueron nueve conjunciones, sólo la de 1980/1981 fue anómala, en Libra, y anticipando el nuevo elemento, Aire.

La conjunción de mutación del 2020 tendrá un único aspecto exacto el 21 de diciembre del 2020, en 0º29’ de Acuario. Esta conjunción abrirá la etapa de 200 años, nueve conjunciones en el elemento Aire y una más, en 2159, en Escorpión. Esta conjunción que huye del elemento preanunciará el pasaje hacia el Agua, repitiendo la anomalía de la conjunción en Libra, en el ciclo de Tierra.  

La etapa de conjunciones Júpiter/Saturno en el elemento Tierra marcó el recorrido del Capitalismo. Son casi 180 años de una política materialista, territorial, financiera y dominadora, con fuerte valorización de lo material.

El período estuvo marcado por las consecuencias sociales de la revolución industrial. El desarrollo del Capitalismo y la lucha de clases. El desplazamiento de la población del campo a la ciudad. La búsqueda de las naciones por la supremacía. La organización de los gobiernos para dominar las grandes masas de la población. Sin embargo, el lado positivo fue haber llevado al florecimiento de la democracia.

La etapa Tierra marcó la ascensión de los Estados Unidos de América como potencia de relevancia mundial, el cambio de elemento podrá indicar un cambio de país en la supremacía. Esto será reforzado por la tríplice conjunción, Júpiter. Saturno y Plutón, en Capricornio.

El clima cardinal del comienzo de los nuevos ciclos, podrá apuntar hacia el disminución de importancia de un Occidente superado por Asia, y el comienzo de una nueva supremacía, tal vez apuntando a China, citada también por los economistas.

La etapa anterior en el elemento Aire tuvo inicio en 1385, en Géminis, la segunda conjunción fue en Acuario, en 1405. El período fue significativo como puente entre la Edad Media y el humanismo del Renacimiento. Los seres humanos, antes considerados pecadores a la espera de la salvación, comenzaron a ser valorizados. El mundo despertó hacia las potencialidades del hombre y la idea de trabajar por el beneficio de la sociedad.

Seis siglos después comenzaremos una nueva etapa en el elemento Aire, con la primera conjunción en el signo de cooperación colectiva, o mejor, de la consciencia de ser parte de la raza humana y de la idea que es preciso hacer algo por ella. Sin duda, este será un buen camino para la humanidad.

El comienzo del ciclo de mutación estará enfatizado por dos eventos celestes: el Eclipse Total del Sol, el 14 de diciembre en 23º de Sagitario y el Solsticio de Capricornio, en el mismo día  21 de diciembre del 2020, horas antes de la conjunción.

La carta de la conjunción, hecha para Greenwich, presenta a Plutón en 23º51’ de Capricornio, por lo tanto la conjunción Júpiter/Saturno cierra el período de la tríplice conjunción Júpiter, Saturno y Plutón. La presencia de Urano, en 06º57’ de Tauro en cuadratura decreciente con Júpiter y Saturno, puede forzar los cambios.

Independiente del elemento, una cuestión relativa a un nuevo ciclo Júpiter/Saturno es la posibilidad de cambio de líderes en algunos gobiernos, sea por elecciones o por cualquier otra condición.

Por ejemplo, John Kennedy y Ronald Reagan en los Estados Unidos y Vladimir Putin en Rusia, fueron electos en el comienzo de nuevos ciclos Júpiter/Saturno.  Kennedy fue asesinado en la etapa siguiente, en la semicuadratura. El nuevo ciclo podrá indicar el fin de la era Putin, pero también el surgimiento de un nuevo líder mundial.

Europa está en resonancia con el ciclo Júpiter/Saturno y desde la última cuadratura vivencia la acentuación del problema de los refugiados. Además, la salida del Reino Unido continúa reverberando. En la nueva conjunción, Europa podrá pasar por una gran prueba, llevando a la Comunidad Europea a una importante revisión.

Colectivamente, podemos suponer que el cambio de las conjunciones Júpiter/Saturno hacia el elemento Aire llevará a la valorización del humano y de las relaciones personales, y aun del intelecto, en detrimento de la valorización de lo material en la etapa Tierra. Esperamos que también la política pueda sobreponer lo humano a lo material, el intelecto al dinero.

Después de la caída, la ascensión del índice cíclico será la más acentuada del siglo. A partir del 2020 y hasta el 2028, el índice sube como una flecha. En 2026 nueve de los diez ciclos planetarios estarán ascendentes. Podemos recordar que en el 2000, en el pico de diez ciclos ascendentes, la economía mundial alcanzó una tasa de crecimiento de 4,6%.

Sin duda, la mutación no es específicamente en el 2020, sino que se desarrollará a partir del nuevo ciclo. No hay cómo garantizar que será positiva, pero hay buenas razones para tener esperanzas.

Rio de Janeiro, 08 de julho de 2017

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